DEVOCION A SAN CAYETANO

Maria Antonia y la devocion a San Cayetano
(extracto del libro”Vida breve de Maria Antonia y la devocion a San Cayetano”)

No fueron los inmigrantes italianos quienes trajeron la devoción a San Cayetano, sino nuestra muy Argentina María Antonia de San José.

Ella desde que partió de Santiago del Estero lo puso, como patrono de su empresa evangelizadora, ya que era el “Santo de la Providencia” y a el se encomendó en todas sus tareas. Y San Cayetano cumplió.

Nunca en la Casa fundada por Maria Antonia falto nada del sustento material y la primer imagen del Santo se venero en la Santa Casa de ejercicio casi desde su fundación en 1795.

Después de su muerta la devoción a San Cayetano ira creciendo desde la capilla de la Santa Casa en Bs. As. Luego se traslada a Liniers donde las Hermanas Hijas del Divino Salvador levantan un colegio y una capilla.

Las Hermanas fomentan la devoción del Santo de la Providencia y luego en varias oportunidades de grandes sequías ante las cuales los chacareros del lugar recurren al Santo para que los socorra y este oye sus plegarias, los lugareños lo comienzan a invocar como “El patrono del Pan y del Trabajo”.

Así nace y crece la devoción tan popular de San Cayetano, en cada 7 del mes y todos los 7 de Agosto miles de peregrinos recurren al Santo agradecidos y pidiendo salud y trabajo. En la misma pared lateral del Santuario se encuentra la imagen de María Antonia.

El Santuario de San Cayetano se ubica en Cuzco 150, tel 4641-0583/1572

http://www.sancayetano.org.ar
FRASES DE MARIA ANTONIA:

“En la casa de Dios, todas las piedras deben ser bien pulidas.”

“Quisiera andar hasta donde Dios no es conocido para hacerlo conocer.”

“Yo procuro obra grande como de Dios y para Dios.”

“Hacerle amar cuanto es de amable por todas sus creaturas.”

“Oh mi Dios! Quién os viera ya amado de todas las criaturas, tanto cuanto merece ser amado.”

“Mi fe no varía y se sostiene en quien la da.”

“El mundo se halla tan corrompido que con mucha facilidad exalta a los que debería humillar y humilla a los que debería exaltar.”

“Yo no se qué otra cosa mejor puedo hacer que ofrecerme ciegamente al Señor todos los días de mi vida para que haga en mi su santa voluntad.”

“La paciencia es buena, pero mejor es la perseverancia.”

“La providencia del Señor hará llanos los caminos que a primera vista parecen insuperables.”